25. La comida


Muy pocas veces pensamos en la importancia de la comida cuando nos vamos de vacaciones o nos trasladamos para unos meses a un nuevo destino, pero aunque parezca mentira, la comida sí que tiene mucha importancia. Adaptarse a una comida diferente, a maneras distintas de cocinar es un tema recurrente en los testimonios de au pairs.


En el contrato de au pair está claramente indicado que la HF debe incluirte en todas sus comidas, como cualquier miembro de la familia, eso implica que debes comer lo mismo que comen ellos, excepto si tienes algunas alergias o de verdad no puedes con algunos alimentos.

Te gusta


Algunas au pairs disfrutan mucho de la cocina de su HF, e incluso aprenden a cocinar de otra manera.

Kate (Norteamericana, au pair en Portugal): “Hay cosas que pensaba que iba a echar de menos pero que todavía no lo hago. Ejemplo claro de ello es la comida: madre mía, hoy he comido genial. Destaco la comida del mediodía: una pasta buenísima con tofu (sí, tofu, y me ha encantado) y una salsa hecha por mi HM. La cena no se ha quedado atrás: unas fajitas de jamón york, aguacate, tomate y pepino y un pastel casero de frutas.

Jenna (Sueca, au pair en Italia): “Hasta el momento no me puedo quejar en absoluto de la cocina italiana porque esta gente cocina de maravilla y además todo muy sano.

María Cristina (Mexicana, au pair en Alemania): “Mi HM cocina delicioso y súper sano.

Miko (Japonesa, au pair en Inglaterra): “No echo de menos la comida, aquí se come muy bien, con horarios raros pero muy bien. Aunque es cierto que echo de menos cocinar "a mi manera" con mis ollas, y mis costumbres. Por otro lado estoy aprendiendo cosas que me gustaría incluir en mis costumbres como el cocinar al horno (las mejores hamburguesas de mi vida) o el uso constante de los guisantes, que como guarnición están muy bien y además me encantan.

No te gusta tanto…


Pero a la mayoría, les cuesta un poco hacerse con lo que les toca comer y echan de menos la comida de su país.

Matias (Griego, au pair en Estados Unidos): “¡La comida! ¡Ay ay ay! Cuando me decían "lo que más extraño es la comida", yo decía, "ay si claro, como si fuese tan diferente, en todos lados va a haber frutas, verduras, pollo y ¿qué pueden tener de diferente?" ¡Pues la comida es el tema que más me hace sufrir! Todo sabe diferente, ¡hasta el azúcar! (y no es broma). Las manzanas tienen gusto raro, las verduras no tienen gusto, todo es procesado, congelado y cocinado, así que el pollo ya no es pollo sino una cosa rara. La carne roja no es roja, es rosada…

Malena (Española, au pair en Dinamarca): “Con respecto a la comida, al llegar estuve varios días con el estómago mal. Los nervios, el viaje, y la comida no muy apetecible han hecho que el tema comida sea difícil de llevar. Poco a poco estoy intentando comer la comida que comería en casa, valga la redundancia. El sábado del cumple de mi host mom, fuimos a un restaurante español, y me puse las botas comiendo. Había tanta comida normal que no podía parar, lo que me hizo pegarme un empacho. Tardé dos días en recuperarme de la comilona.

Suzanna (Española, au pair en Suecia): “Echo de menos: comer con pan (o el pan en sí): sí, es una de las cosas que echo de menos. Me di cuenta el otro día cuando mi host mum trajo unos panecillos para hacer unos bocadillos para comer, que llevaba sin comer pan durante todo este tiempo. Nesquick: no sé qué tipo de problema tienen aquí con el Cola-Cao/Nesquick pero los niños (no sólo los míos, en general) toman la leche sola... aquí se echan cacao a la leche de pascuas a ramos, se podría comparar a cuando en España nos hacemos chocolate, que no te lo haces todos los días, pues eso... aquí igual pero con el simple cacao... Con lo bonita que es la infancia con el Nesquick... Si es una etapa fundamental de la infancia de cualquier niño que se precie... La comida de mi madre (y los horarios): porque no me muero de hambre y me he acostumbrado perfectamente a cenar a las 6 de la tarde, pero lo de comer todos los días sándwich como que acaba agotando... Echo de menos comer comida de verdad.

Christelle (Francesa, au pair en Inglaterra): “Como yo he dicho que no me gustaba el té, me ha propuesto prepararme café y he aceptado. Primera lección: agua, que es muy sana, o leche. No toméis eso que los ingleses llaman "café", es más bien agua manchada... Para acompañar han tostado una especie de ¿rosquillas? con ¿pasas? no me ha gustado demasiado, esta comida de los ingleses es muy rara, creo que voy a pasar mucha hambre.

Verónica (Argentina, au pair en Inglaterra): “Tengo que decir que paso mis días a yogurt, cereales, wafles, pancakes, queso crema, pan y omelettes. Sí, se escucha muy rico y divertido ¿no? Después de los diez días más o menos, ya no tanto. Por suerte una amiga argentina, que vive muy cerca de mi casa, vino e hicimos empanadas, que fueron un hit, tanto así que mis hosts me compraron cuarenta tapas para hacer más. Y no es que en mi casa no cocinen, cocinan como para diez personas (somos tres adultos y un bebé que tiene su comida aparte), pero todo sabe raro… Por suerte tengo dos dulce de leches, que dicho sea de paso, no llevo ni un mes en la HF y el primer pote va más abajo de la mitad, y mis hosts se ocupan de comprarme lo que saben que me gusta y de hacerme probar cosas para encontrar algo más para que pueda comer. En fin, prepárense para comer cosas con gusto raro, algunos feos y otros ricos, pero definitivamente es muy diferente.

Lidia (Colombiana, au pair en Estados Unidos): “A mi modo de ver, el problema de la comida está en los ingredientes y en la forma de cocinar algunas cosas. Por ejemplo las frutas no saben tan rico como en Colombia, son como más aguadas, el arroz no cuece y es más duro, la papa y el pan tienen un sabor diferente y las salsas también son diferentes. Algunas cosas me parecen muy condimentadas, pero tal vez es porque no estoy acostumbrada a los condimentos, mi comida usualmente lleva guisos de tomate y cebolla y eso es todo.

Caterina (Italiana, au pair en Francia): “En mi host family me habían dicho que consumían frutas y en general comida saludable pero me he llevado una gran decepción, comen como cinco tipos de frutas diferentes (lo cual es muy muy poco variado) y todos los días cocinan pasta.

Isabella (Portuguesa, au pair en Bélgica): “La verdad es que no paso hambre pero en cuanto llegue de vuelta a mi casa lo primero que haré será hacerme unos análisis de sangre porque ¡se come fatal! por lo menos en esta casa, hasta ahora mis comidas han sido cosas así como una patata asada, un huevo, un sándwich... Estoy deseando comer algo de verdura y algo que me aporte hierro. De momento no me preocupo porque no llevo mucho aquí, no quiero parecer paranoica, les pediré que compren algo de fruta y ensalada y sino pues ya compraré yo...

Kinga (Polaca, au pair en España): “Hemos cenado tres días seguidos pasta, que vale que cada día es una pasta diferente (el primer día macarrones, el segundo espaguetis y el tercero raviolis), ¡¡pero en serio!! ¿Cuántas veces se puede cenar lo mismo? Creo que a este paso, volveré a mi casa hecha una ballena.

Marylin (Irlandesa, au pair en Francia): “La comida tampoco me fascina pero estoy tratando de acostumbrarme, la HM siempre me invita a comer con ellos pero a veces yo prefiero cocinar mis propias cosas, no por nada malo sino por simple independencia. Aquí todo es empacado, listo para meter al microondas, enlatado, definitivamente diferente a lo que tenía en mi casa, pero no malo… simplemente diferente.

Émilie (Francesa, au pair en Grecia): “He superado la fobia que le tenía a la leche calentada en cazuela, por la nata. No lo he hecho por gusto, pero aquí no hay micro y no había otra manera de desayunar caliente. Lo que quiere decir que también he superado lo de sólo beber mi marca de leche.
Saffi (Danesa, au pair en Italia): “Otra cosa a recalcar de la familia, comen mucha pasta, a todas horas. Me tuve que comprar pescado porque aquí en un mes no han comido pescado. Me he dado cuenta de que tampoco comen mucha carne, sólo cuando la ponen con pasta o como mucho para hacer unas hamburguesitas con vegetales, pero eso es todo. Echo mucho de menos el tema de la comida de mi casa, el poder abrir el frigo y ver un montón de cosas con las que poder cocinarme cualquier cosa. Aquí es muy difícil, porque abro el frigo y lo único que encuentro es leche, pan de molde, yogurt, tomates y calabacines, quesadillas, queso italiano para quesadillas, mozzarella y algún que otro huevo. Eso es todo. Demasiado difícil el poder cocinar algo como en casa.

Hoy en día es bastante habitual encontrar comida “internacional” en los supermercados, así tendrás un poco de tu casa en tu nueva familia.

Valentina (Boliviana, au pair en Estados Unidos): “También visito los pasillos de comida latina para surtirme de imitaciones de la comida que más extraño de mi país.

Janet (Española, au pair en Inglaterra): “El miércoles estuve en un supermercado donde venden ¡comida española! ¡Qué emoción! Compré algunas cositas, que ahora tengo guardadas en mi armario. Es mi rincón secreto.

Algunas HF incluso compran a su au pair comida “extra”, sólo para ti, que puedes dejar (esconder) en un sitio para que nadie te la quite. De la misma manera, si compras o cocinas algo para ti, indícalo de manera sutil y educada.

Manolí (Colombiana, au pair en Estados Unidos): “Lo mejor de todo es que me llevaron a un supermercado latino para que comprara toda la comida que quisiera y me llené de cosas típicas de Medellín, puros fríjoles, arepas con quesito, pulpas de fruta para hacer jugo natural y cuanta cosa encontré…. ¡Y ellos pagaron!

Alexa (Sueca, au pair en Alemania): “Lo bueno es que solemos tener ese tipo de cosas con cartelitos en la nevera por las dudas y si guardas un pedazo de torta que no te terminaste, simplemente le pones tu nombre y nadie toca nada.

Flor (Colombiana, au pair en Estados Unidos): Tenía yo como dos semanas de haber llegado, cuando noté que una vez que mi comida entrara al refrigerador, pasaba a ser propiedad de la comunidad y que no les importaría demasiado desecharla si lo consideraban pertinente. Lo más reciente: preparé un adobo al pastor (adobo mexicano hecho con chile guajillo y jugo de piña, principalmente) que me costó un dineral porque aquí los chiles y las especias son carísimos, y lo guardé en el congelador para dosificarlo por varios días. Esos 'varios días' no fueron ni un par porque hostmadre lo desechó. "¿Lo querías? Pensé que ya se te había olvidado. Y es que necesitaba el tupperware." Entendí que tratándose de mí, nunca se detendrían a pensar en que cualquier cosa almacenada en el refrigerador, sobretodo algo preparado y no comprado, tiene una razón para estar ahí, que quien lo haya preparado invirtió tiempo y dinero en hacerlo, y que si está congelado es porque se pretende conservarlo para consumirse después.

La HF debe siempre proveerte comida


Si tu HF se va de vacaciones o unos días, debe dejarte bastante comida o dinero para comprártela.

Milli (Danesa, au pair en Alemania): “Se han ido de vacaciones sin preguntarme si tenía dinero para comprar comida y sobrevivir en su ausencia, pues he guardado factura de todo lo que he comprado para que me devuelvan el dinero cuando vuelvan.

Eso no se hace (o se hace con discreción)

¿A quién no le ha pasado estar frente a un plato y no poder terminarlo? A todos. El problema es que cuando eres au pair, se supone que das buen ejemplo ya que lo que tú haces lo harán los niños, pero bueno, siendo discreta…

Stéphanie (Francesa, au pair en Inglaterra): “La HM también había preparado un plato para mí: tres salchichas, patatas fritas, brócoli hervido y alubias de bote. Normalmente, me lo como todo, pero con la poca hambre que tenía, el brócoli y las alubias con sabor a agua oxigenada no me entraban. Imposible. Así que he hecho artimañas para que ni los niños ni ella me vieran y tirarlos a la basura, colocando cosas por encima, para que no lo vieran al abrir el contenedor.

Cocinar


¿Sabes cocinar? Pues adelante, seguro que a tu HF le va a encantar probar tus recetas, y más aún si son platos típicos de tu país.

Karina (Francesa, au pair en Estados Unidos): “Hice una receta que me dio una amiga ¡Y me salió riquísima! Además me lo pasé genial cocinando, me entretiene mucho... Así que si sabéis de recetas sencillitas, ¡Adelante, a cocinar! A mi hostfamily le encantó y no quedó nada de nada (¡y yo que pensé que me había pasado!). Al día siguiente hice una ensaladita de arroz, con jamón york, queso, atún, huevo cocidos, tomates cherrys... que estaba eso... ¡¡Ummm!!

Lavinia (Española, au pair en Bélgica): “Me he tirado cocinando desde ayer por la tarde, pero ha merecido la pena, mis platos han volado, literalmente, la tortilla de patata, que había hecho cuatro y no han sobrevivido. También hice arroz con leche y también ha sido el gran éxito...

Yolanda (Mexicana, au pair en Estados Unidos): “Yo maté a mis host parents con algo tan pero tan sencillo como fueron las quesadillas.. jajaja les fascinaron.. y si son de México están conscientes que no cuesta nada hacerlas jajaja. En fin, preparar los platillos mexicanos igual no es tan fácil pero por el hecho de que al menos a mí me ha costado encontrar los ingredientes jajaja. Pero en fin... a todo nos tenemos que adaptar… ¡Pero con el tiempo lo lograremos!

Aprender a cocinar


Y si no sabes cocinar, pues es hora de aprender tranquilamente en compañía de tu HM, tu HD o simplemente solita. Ser au pair es también descubrir tus talentos desconocidos.

Evelyn (Italiana, au pair en Francia): “Por otro lado he descubierto que me gusta cocinar, no soy muy buena, no creo para nada que mis platos sean exquisitos, pero bueno me llena de orgullo y satisfacción saber que me salen bastantes cosas y que ya me sé recetas de memoria (yo nunca como lo que les cocino, yo tengo mi comida a parte porque prefiero comer otras cosas y además nunca ceno con ellos). Este día les hice sopa de pollo (mi gran reto la primera vez fue despellejar el pollo y cortarlo... imaginaros mi cara cuando vi el pollo entero... tuve que buscar un video en Internet para no liarla parda, hahaha, pero ahora ya lo hago en un plis plas) y como había verduras en la nevera que se estaban poniendo malas pues hice una cosa que viene siendo parecido al ratatouille o el pisto, y como esto se tiene que comer con pan porque si no no tiene gracia pues fui a supermercado y pillé una barra pequeña para que lo probaran. Les encantó.

Audrey (Norteamericana, au pair en Luxemburgo): “Ah sí, por supuesto, estoy hecha una cocinillas. Cuando vine aquí no sabía ni freír un huevo (vamos a dejarlo en que nunca lo había hecho porque al fin y al cabo todo el mundo sabe ya que es la cosa más simple del mundo) y ahora sería capaz de vivir sola y no mantenerme a base de sándwich y ensaladas. Esta semana he tenido que hacer sopa de pollo, que cuando mi host mum me dijo por la mañana: "Hay huesos de pollo así que si quieres podemos hacer sopa para cenar" (después de que yo le dijese que sí me explico cómo) yo pensé... "De ésta todos en el hospital por intoxicación alimenticia". Pero que va, todo el día estuve ahí con la sopa pá arriba sopa pá abajo, que si cuece, que si enriquece, que si ahora una cebollita, que si ahora a reposar una hora, que si etc., que si etc. Resultado: que me salió una sopa más que rica. Y yo que me sentía muy animada dije al día siguiente.... ¡¡Pues hoy les hago arroz a la cubana con salchichas, patatas y huevos fritos!! Y ahí que me embarqué yo solita a mi aventura, y la verdad que quitando que hice tanto arroz que hemos tenido para toda la semana, me salió muy bueno. Me lo paso genial yo cocinando... en realidad las au pair no tenemos que cocinar, en todo caso para los niños, pero es que a mí me encanta... y eso que hago las comidas más simples del mundo, pero me lo paso bien jajaja.

Vanessa (Española, au pair en Bélgica): “Por la noche, cenamos mi paella. ¡Les ha encantado a todos! Realmente era la primera vez que hacía una, pero son muchos años viendo a mi madre preparándola los domingos... Ha sido muy gracioso, porque los niños no paraban de decir "paella", con un sonido algo así como "paeia" e, incluso, "paeieia" y, cuando yo he dicho la palabra, mi HK me ha corregido dos o tres veces porque dice que no sé decirlo bien.

Anécdota


Para terminar, esta pequeña anécdota, para que veas que de un país a otro a veces cuesta saber qué se come, o no…

Leticia (Española, au pair en Estados Unidos): “El HD me ha preguntado, ¿te has comido tú el pollo que había en la nevera? Y yo... ems... Sí... para el lunch... y me dice... era para el perro. Sí señores, me he comido, literalmente, la comida del perro. ¡Y qué bien me ha sentado, le he puesto salsa barbacoa y estaba súper rico! ...pa que se lo coma el perro, se lo come la Leti.


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