23. Tu tiempo libre

La HF debe respetar tu tiempo libre


Se consideran “tiempo libre” las horas y los días en que no tienes que trabajar, por lo tanto durante este tiempo puedes hacer lo que te apetece, sea dentro de casa o fuera. De la misma manera que tú respetas tus horas de trabajo y las tareas que te incumben, tu HF debe respetar tus horas y tus días libres. Lo ideal es tenerlos por escritos así es más fácil para todos recordarlos. Podemos entender que una o dos veces tu HF te necesite durante tu tiempo libre, es parte de la convivencia, pero que estés en casa en tus horas libres no significa que estés “a disposición” para trabajar. Habla claramente con tu HF si notas que están abusando y no respetan tu tiempo libre.


Irène (Francesa, au pair en Austria): “Hay algo en lo que muchas coincidimos: quedarte en tu tiempo libre con tu familia, muy probablemente represente un "seguir trabajando". Hay que ser cuidadosas. A veces, en algunos casos, los host parents pueden aprovecharse de esto. Respetuosamente hay que saber plantear esos puntos. El decidir pasar un poco de tiempo libre con los chicos no tiene que representar que te asignen tareas. No dejes que tu familia se aproveche de tu presencia para ocupar tu tiempo libre con más responsabilidades.
Diane (Norteamericana, au pair en Italia): “¡Domingo off! Así que mi idea era dormir todo lo que me diera la gana, ¿qué ha pasado? Pues que a las 8 ha entrado el pequeño a pedirme el desayuno, estaba durmiendo tan plácidamente, pero bueno, no le voy a decir al crío que no. Salgo y escucho como la madre en su habitación le dice que me pida también que le cambie el pañal, ¡lo que me faltaba! Preparo desayunos y cambio pañales cabreada y me vuelvo a mi cama a seguir durmiendo. Más tarde la madre me pediría disculpas porque no recordaba que tenía el día libre y pensaba que estaba en la cocina.

Eudocia (Griega, au pair en Irlanda): “Volví a casa y bueno da igual que tenga día libre, estoy en mi habitación y me llama mi host mum: "Are you there? Can you come and help me with bath?", yo en plan “no, he saltado por la ventana”, por la cual es imposible de saltar... Así que acabé bañando a los tres niños.

Ida (Argentina, au pair en Estados Unidos): “Malestar de vivir como vivo en esta casa, donde se me cuestiona todo. Desde las horas de internet hasta sugerirme (en broma, pero diciéndolo) que hablo demasiado con mi novio, que cada día hablo con él. Oiga, ¿y a usted qué le importa? si no lo hago en horas de trabajo, mis horas libres son mías.

La importancia de tu tiempo libre


Hasta que termina tu primera semana como au pair no entiendes la importancia de tener tiempo libre. El trabajo de au pair puede ser agotador y si no fuera por estas horas de descanso y estos días libres, no podrías aguantar a tus HK con tanta paciencia.

María Matilda (Mexicana, au pair en Canadá): “Estoy mamada, cansada, aburrida de cuidar a mis tres hermosos mocosos nueve horas de lunes a viernes. Mi rutina es casi igual todos los días. No puedo más con los gritos, la lloradera, el egoísmo de los niños pequeños. Es que el mundo de los niños es muy difícil, es imposible de comprender, y los adultos no nos damos cuenta de que podemos crear pequeños monstruos o ángeles según la educación que les demos a esos pedacitos de cuerpos. Estoy exhausta de ir a mini parques, de andar todo el día con tres muchachitos, de escuchar canciones infantiles, ver Barney, Plaza Sésamo, Scooby-Doo… juro que ya se me los nombres de todos los personajes, las canciones, todo. Si no fuera porque me despejo durante mi tiempo libre, estaría ya como loca.
Aprovecha tu tiempo libre al máximo, no te quedes en la cama durmiendo o sin hacer nada, porque la inactividad puede llevarte a un estado de cansancio mental, de tristeza y hasta de depresión.

Eliza (Chilena, au pair en Alemania): “Para mí las mañanas son lo peor, porque desde que llevo a los niños al cole hasta que los recojo no tengo nada que hacer y se me hacen interminables.

Eugenia (Venezolana, au pair en Estados Unidos): “Esto es un sube y baja de emociones, no sé si soy yo o a todas nos pasa pero aquí el sentimentalismo está a flor de piel. Esta noche no sé porqué no me sentía bien, después de un largo día de trabajo me senté frente a mi PC a llorar, y mi mamá en Skype lloraba conmigo. Yo sé que estoy bien, en un lugar donde me aprecian y me valoran, me tratan bien, pero aquí la soledad da bastante duro. Mi tiempo libre no lo aprovecho, he estado mucho en la casa, casi no conozco gente... Pero sé que con el tiempo todo será mejor. Le dije a mi mamá que no se preocupara, que yo estaba bien, pero no se imaginan lo que sentí al verla llorar conmigo.

Tienes que luchar contra la soledad, porque una chica de tu edad no puede pasarse la vida con niños pequeños, necesitas salir y quedar con gente de tu edad, para compartir experiencias y risas. La soledad no es buena a ninguna edad, pero es peor cuando estás a miles de kilómetros de tu casa, tu familia, tus amigos.

Charlotte (Inglesa, au pair en España): “A punto de cumplir dos meses aquí, y cuando los ánimos ya empiezan a flaquear. La distancia está jugando sus cartas. Es su papel. Así tiene que suceder. Tarde o temprano, quieras o no admitirlo, vas echando todo y a todos de menos. Nunca es igual que en tu casa. Al menos no en los dos primeros meses. O al menos esa es mi experiencia. Echo de menos el tener alguien con quien charlar, contarle lo que me pasa por la cabeza, alguien con quien desahogarme...

Olvídate de tus HK


Si bien tienes que estar absolutamente pendiente de tus HK cuando estás en horas de trabajo, el resto del tiempo puedes olvidarlos por unas horas para concentrarte en ti misma.

Valérie (Belga, au pair en Irlanda): “La cosa está en que después de toda la semana haciendo de mami te entran ganas de "tonight we are young!". Por la mañana ya tuve sesión de mother's day en el cole de mi HK, era un desayuno para las mamis pero las profesoras me dijeron que me podía quedar, así que los niños cantaron un par de canciones y yo comí un buen desayuno. Pero después de eso tienes que volver a rejuvenecer, que es lo bueno de ser au pair, que al fin y al cabo no son tus hijos así que en tu tiempo libre bye bye!

Louisa (Francesa, au pair en España): “Mi tiempo libre me ayuda a olvidar las penas y las preocupaciones y a seguir con los niños con otra predisposición. Además, creo que también es bueno para mi relación con ellos que no estemos tantas horas juntos, para que me pillen con más ganas.

Aprovecha bien tus horas libres


En tus horas libres piensa en lo que te gusta hacer y hazlo, los pequeños placeres nunca sobran en la vida, sea broncear en el jardín, tomar una gaseosa con una amiga, leer un libro tumbada en el sofá o charlar por Skype con tus amigas, hazlo. Te sentirás mejor y volverás al trabajo con más ganas.

Colette (Inglesa, au pair en España): “Me preparé el almuerzo, me lo tomé en el jardín en bañador y me puse a tomar el sol en una hamaca mientras escuchaba música y cantaba. La verdad es que necesitaba algo así.

Ella (Norteamericana, au pair en Bélgica): “La verdad es que las horas de descanso estoy genial con los niños porque puedo elegir cuándo estar con ellos. Que tienen ganas de jugar, nos lo pasamos pipa; que empiezan a llorar, se los cedo a sus padres.

Descubrirás el placer de dar largos paseos contigo misma.

Marina (Mexicana, au pair en Francia): “Acabo de llegar de mi magnífico paseo. Me despeja la mente y me evade por unas horas de mis pensamientos y mi cansancio, hoy he andado unos diez kilómetros aproximadamente.

Estelle (Francesa, au pair en España): “Normalmente suelo ir a pasear cuando no tengo que trabajar, ya que viviendo en una ciudad que me gusta tanto y con el solazo increíble que hay tendría cargo de conciencia si me quedase en casa.

Haz deporte


Hacer deporte es un excelente medio para desahogarte, relajarte y sentirte mejor.

Alida (Alemana, au pair en Estados Unidos): “Después de eso me fui al gym e hice un rato de bici. Es una bici estática un poco de broma porque no es del plan spinning sino que apoyas la espalda y no te clavas el sillín donde sabemos y a la vez puedes leer, escuchar música o ver la tele como yo... Que lo gracioso es que tienen varias teles en varios canales y uno de ellos, el que a mí me gusta ver, es el de cocina, jajaja… dónde hacen programas del plan este restaurante es un desastre o concurso de platos o cosas así, estos programas enganchan, jajaja y ahí una horita, que quieras o no mejor que tirada delante del ordenador sin hacer nada pues ya es un paso...

Audrey (Irlandesa, au pair en Alemania): “¡Me fui a comprar unas bambas para correr! Si, voy a empezar a entrenar, la verdad que mi capacidad de correr es equiparable a la de un caracol, pero lo bueno de empezar de cero es que siempre puedes mejorar.

Nathalie (Francesa, au pair en Estados Unidos): “El primer día que me subí en la bici estática... a los 5 minutos mi lengua chocaba contra los pedales... y me dije que eso no podía seguir así. Así que al día siguiente, me puse los cascos, y decidí bajar la intensidad del ejercicio pero aumentar el tiempo. Y llegué a los 15 minutos...y al día siguiente a los 30... y ahora si no hago más de 40, no puedo dormir bien y me siento rara.

Verónica (Peruana, au pair en Estados Unidos): “Tengo demasiadas horas libres... bueno, pues hice un poco de ejercicio, que de hecho, hoy tengo un poco de agujetas... me he propuesto hacerlo un mínimo de tres días a la semana... y quiero cumplir mi propósito.

Giselle (Uruguaya, au pair en Canadá): “Por la mañana volví al gimnasio e hice un rato de bici y luego tenía que haber hecho danza latina pero el monitor no pudo venir así que lo reemplazaron por zumba. No puedo evitar partirme de risa cada vez que tenemos que hacer el "gangnam style" y saltar despatarrados, jajajajajaja... me parto.

Estudia


Estudiar te permite evadirte de tu vida de au pair y centrarte en ti misma. Puedes estudiar cualquier cosa que te apetezca, aunque lo más lógico es que estudies el idioma que quieres mejorar. Insisto en lo positivo de ir a clase, no sólo para aprender sino también para hacer amigos y salir de tu ambiente de au pair.

Solange (Mexicana, au pair en Canadá): “Voy tres horas cada día, de lunes a viernes y en mi clase hay gente de todas las culturas: japoneses, chinos, africanos, colombianos, mexicanos, brasileños… Por supuesto intento no hablar demasiado con la gente de Sudamérica, porque al final siempre se termina hablando en español, jejeje. Suelo intentar sentarme con una chica japonesa y alguna brasileña, también a veces con algún africano. En las clases hacemos de todo: casi todos los días dedicamos una hora sólo para conversación y la profesora va pasando de grupo en grupo interviniendo también. También trabajamos la pronunciación, gramática, vocabulario... Tenemos una biblioteca de la que podemos coger los libros que queramos para ir leyendo… Y a parte la profesora se interesa por el caso particular de cada alumno para reforzar en cada uno lo más necesario.

Viernes por la noche (¡por fin!)


La mayoría de las au pairs saben lo que son las “ansias del viernes por la noche”, significa que has terminado tu semana de trabajo y te esperan tres noches y dos días libres, mucho tiempo para disfrutar.

Julia (Suiza, au pair en Estados Unidos): “Desde luego que miramos el calendario esperando con ansiedad que llegue el fin de semana y podamos estar lejos, lejos de casa comiendo cosas ricas y rodeándonos de gente joven que habla nuestro idioma.

Zita (Rusa, au pair en Dinamarca): “¡La verdad es que llega el viernes por la noche y lo que más te apetece es hacer vida social!

Rosine (Francesa, au pair en Alemania): “Esto de ser au pair implica que las uñas se te van a quebrar, tu cabello posiblemente no se vea lindo durante la semana, no te van a dar ganas ni de maquillarte y cuando te mires al espejo te vas a sentir fea o muy fea… esperando que llegue el viernes por la noche para dejar de ser au pair y ¡salir a vivir la vida loca!

María Elena (Peruana, au pair en Estados Unidos): “Cuando estamos con la host family todos los días, específicamente con nuestros host kids, deseamos que llegue el viernes por la noche, eso es de todas las au pairs, y entre todas los jueves estamos planeando que hacer desde el viernes por la noche, listo todo planeado. Es el mejor momento en esto, cuando se está acercando el viernes, y pueden verlo en el Facebook de todas las au pairs, por lo general encontrarás estos mensajes: "weekend ohhh!!!" "I am happy weekend is soon!!!" y otros mensajes así, todos referentes a este día tan esperado. Pues sí, mis queridas au pairs cuando trabajas toda la semana, no te queda tiempo de arreglarte las unas, cepillar tu cabello, hacerte una mascarilla, irte un rato de piscina sin tener que cuidar de nadie, bañarte y broncearte, conocer nuevas personas, tomar un café y reír un rato con las amigas y de pronto hasta tomarte tus traguitos frescamente. ¡Adoro la noche del viernes!

Fin de semana


Muchas au pairs aprovechan las noches del viernes y del sábado para salir, bailar, conocer gente y olvidar los agobios de las horas de trabajo. Aunque seas mayor de edad y probablemente perfectamente responsable, es importante recordar la importancia de no beber hasta perder el control, de no conducir si has bebido alcohol, de vigilar tu vaso para que nadie eche nada peligroso dentro, de saber con quién te juntas, etc. Se trata de disfrutar sin peligro.

Beatriz (Argentina, au pair en Estados Unidos): “Me encanta que mi mayor preocupación durante la semana sea planificar mi finde y mis viajes... ¡Esto es vida!

Romana (Alemana, au pair en España): “¡Fin de semana! Te llena de vida, de ánimo, y te hace sentir que esto vale la pena e incluso eso de "que no quiero que acabe".

Edwige (Francesa, au pair en Suecia): “Cuando estás toda la semana escuchando gritos de bebé y cambiando pañales, es realmente necesario tener findes locos, cambiar de aire totalmente, pero sin pasarse tampoco, bueno sólo un poco, jajaja.

Adriana (Rumanía, au pair en Austria): “Los fines de semana, procuro no estar en la casa, porque los niños no me dejan dormir, yo duermo en el segundo piso al mismo nivel de los cuartos de todos los demás, mis adorables monstruitos de tres añitos, se levantan diario a las 6:30 am, incluyendo fines de semana, a reír y gritar, obviamente no tienen el sentido común de pensar que hay otras personas (yo) que adoran dormir, así que si me quedo los fines de semana, no más no duermo, es por eso que yo migro, voy de casa en casa, amigas au-pairs claro, jajaja, todos los domingos llego a la casa a eso de las 8:00 de la noche.

Organízate


Aprovecha al máximo tu tiempo libre. Si tienes la suerte de no trabajar nunca los fines de semana, entonces aprovecha a viajar y conocer los alrededores y más allá. Sé organizada con tus fines de semana libres, hazlos rendir, planea con anticipación. No olvides comunicarle tus planes a tu HF para que no se preocupen si no te ven durante dos días seguidos.

Elisabeth (Irlandesa, au pair en España): “El secreto para que la experiencia de au pair sea genial está en hacer, tener, crear y organizar tu vida independiente de lo que es casa, trabajar y compartir con la familia. Sí, claro que es genial compartir momentos con la familia, sentirte incluida y generar recuerdos con ellos. Pero necesitas tu independencia, tus cosas, para eso están los fines de semana. Que tu vida vaya en un globo separado a tu mundo au pair porque créeme que eso ayuda y mucho a sobrellevar esas semanas o días difíciles.

Viaja


Sabes que vas a vivir en este país por unos meses o un año y que es muy probable que nunca vuelvas, entonces aprovecha para visitar todo lo que puedas, busca los sitios más interesantes, lo que no tienes en tu país de origen y viaja, visita, aprende, ve. Llena tu época de au pair de experiencias increíbles. Recuerda que puedes viajar sin arruinarte compartiendo coche y gastos.
Ninon (Francesa, au pair en Canadá): “Mi amiga y yo decidimos ir a Quebec y debo decir que nos lo pasamos muy bien. Hicimos un cartelito y bajo pleno sol pedíamos a cada coche que pasaba que parara por nosotras; incluso hicimos bailecitos en plan tontitas (conclusión: normal que no pararan). Estuvimos unos veinte minutos haciendo dedo sin que nadie se apiadara de nosotras... En algún momento llegamos a desesperarnos y pensar que no íbamos a llegar a Quebec, pero a la vez fueron unos minutos muy divertidos. Es en medio de esa desesperación cómica que de pronto un coche enorme, blanco y precioso se para delante de nosotras. Nos miramos con cara de "no puede ser... ¿ha parado?" y corremos a ver si es por nosotras o más bien (y más probable, pensábamos) por algún pinchazo o cosa por el estilo. ¡Pero no, no! Eran dos viejitas (quien dice viejitas dice dos tías de cincuenta años) súper alegres y dicharacheras que gritaron "Quebec????" y nosotras gritamos "¡¡Sííííí!!", a lo que respondieron "¡Subid!". Durante el trayecto hablamos de mil cosas, y resulta que ellas iban a Quebec con la misma página que habíamos utilizado nosotras para encontrar a alguien que nos llevara ahí, y habían puesto un anuncio en el que buscaban pasajeros desde el pueblo en el que vivo hasta Quebec... Pero ningún pasajero lo había solicitado. Si nosotras lo hubiéramos visto habríamos podido ir directamente a Quebec sin hacer autostop. Pero bueno, la experiencia estuvo muy bien. Nos dejaron justo en el sitio donde habíamos quedado con la siguiente conductora... Que era una chica joven, muy bonica, llamada Julie. Además venía otro pasajero: un chico de diecisiete años que se iba de campamento a Estados Unidos y para ello tenía que coger un vuelo en Montréal. Está chulísimo esto de compartir coche, porque sale muy barato (a nosotras nos costó 12 dólares un trayecto de 200 km) y conoces mucha gente.

Flor (Mexicana, au pair en Estados Unidos): Alquilamos un coche muy muy que pero muy económico, 170 USD por tres días, y nos vamos de ruta por la costa. Esta vez subimos hacia el norte, descubriendo otra California.

Alicia (Italiana, au pair en Estados Unidos): “Lo mejor es que hemos estado haciendo autostop media hora en un sitio que llevaba a la dirección incorrecta, y claro, cuando han parado y hemos dicho "vamos a tal sitio", la pareja que ha parado se nos ha quedado mirando con cara de "pobrecitos míos" y ha dicho "vais en la dirección contraria". Media hora perdida... Suerte que nos han llevado al buen sitio. Luego mi amiga ha perdido su móvil, luego ha vuelto a encontrarlo, luego ha empezado a llover pero justo entonces ha llegado un coche que nos ha llevado hasta el siguiente pueblo (que no el nuestro) y así sucesivamente... De verdad, toda una aventura. Ha sido muy muy divertido, y sobre todo es gracioso comparar la energía, dinámica y ambiente en cada coche... Hoy hemos sido los pasajeros de gente súper variopinta: desde dos viejitos que trataban de convertirnos al cristianismo hasta dos locas vestidas de rosa completamente (incluso uñas, gorro, carcasa del móvil y colonia que apestaba a rosa) cantando "I will feel good with you!!!" (Imaginad mi cara).

Diario, blog…


Estás viviendo una experiencia única en tu vida, momentos duros, momentos preciosos, conoces nuevas personas, nuevos lugares, pruebas de todo un poco, quizás sería buena idea escribir todo lo que vives bajo forma de diario o de blog. Es una manera de nunca olvidar todo lo que estás viviendo, nuestra memoria es muy selectiva y lo que te pareció increíble hace dos días quedará en el olvido dentro de un mes. Escribir un blog es muy fácil y si lo abres al público y lo compartes, verás cómo pronto tendrás lectoras y lectores de muchos países que seguirán con ganas y quizás un poco de envidia tu experiencia de au pair. No olvides pedir permiso a tu HF para publicar nombres y/o fotos de ellos.

Odile (Belga, au pair en Austria): “Siento que a partir de ahora van a ser tantas las situaciones y emociones encontradas que voy a vivir, que no me va a venir mal escribirlas y desahogarme a mi manera.

Elina (Rusa, au pair en Finlandia): “Me he comprado una libreta y tonterías para decorarla, a ver si me pongo ya a utilizarla como diario.

Ingrid (Inglesa, au pair en Bélgica): Escribir me relaja y me ayuda a ver las cosas con perspectiva.

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