02. ¿Por qué ser au pair?

Las razones para ser au pair son muy diversas. La primera y principal razón es aprender o mejorar un idioma, nada mejor que una inmersión total para progresar de manera rápida. Algunas chicas huyen de una vida que no les gusta, otras de padres que las siguen tratando como niñas pequeñas, irse a otro país puede también solucionar una relación amorosa tormentosa. Otras no huyen de nada, simplemente quieren cambiar de vida. Quieren ver nuevos horizontes, nuevas caras. Vivir una nueva vida. Pero nunca hay que olvidar que estemos donde estemos somos las mismas.


Aprender, mejorar un idioma


La posibilidad de aprender o  mejorar un idioma es el motivo uno de todas las au pairs y tienen mucha razón. Hoy en día es casi imprescindible saber otro idioma para presentarse a la mayoría de las ofertas de trabajo, desgraciadamente vemos que el sistema escolar o universitario no responde a la demanda, ¿cómo puede ser que después de tantos años aprendiendo inglés, francés o alemán sea tan difícil formar dos frases seguidas? Porque un idioma difícilmente se aprende sentado detrás de una mesa con un libro, se aprende viviéndolo, practicándolo todos los días, a cada hora. Por eso ser au pair te va a permitir aprender o mejorar muy rápidamente cualquier idioma, la inmersión total y tus ganas de aprender te harán sentir que cada día entiendes mejor y te expresas con más facilidad.

Stéphanie (Francesa, au pair en Inglaterra): “Yo quiero ser guía turística, terminé la carrera bastante bien, pero cuando tuve mi primera práctica, todo iba mal, mi nivel de inglés era demasiado bajo, no me aceptaron el segundo mes. Decidí irme de au pair por lo menos seis meses a Inglaterra porque es así cómo se aprende. Estoy muy contenta, noto que mejoro cada día. Además lo paso muy bien y me voy a quedar un año con mi HF. Son geniales.

Adenor (Finlandesa, au pair en España): “Parecerá una tontería, pero os digo que mi español ha mejorado desde el día anterior. Y es que por la noche no paramos de hablar, y eso se nota, porque te vas soltando más y más.

Conocer una nueva cultura


Sin duda esta sea la segunda razón más compartida por todas las chicas que quieren ser au pairs. Cuando nos vamos de vacaciones a otro país, podemos decir que hemos hecho turismo, pero no que hemos “conocido” realmente una nueva cultura. Ser au pair te permite pasar del papel de la turista que saca fotos a la joven con ojos gran abiertos que vive en su ser esta nueva cultura (y que saca muchas fotos, por supuesto). Conocer una nueva cultura, cambiar de país, de ciudad, de calle, de todo es estar  rodeada constantemente de algo nuevo, aprender a cada minuto algo diferente, es maravilloso y difícil a la vez. Tampoco hay que olvidar que entre nuestros sueños y la realidad, las diferencias pueden ser tremendas. Conocer una nueva cultura es también estar preparada a vivir un choque cultural que puede ser muy duro, hay que prepararse a perder costumbres de toda la vida para adoptar costumbres increíbles hace unas semanas.

Sabrina (Belga, au pair en Portugal): “Esto es un súper intercambio cultural, es para salir de la burbuja. Obvio que el intercambio cultural está presente. Estás viviendo en otro país, comiendo su comida, viajando y conociendo la noche y el día, todo. Eso es intercambio cultural y aprender a hacer tanto cosas que te gustan como las que no.

Annie (Inglesa, au pair en Alemania): “Así que una toma sus maletas diciendo para sí: "no importa cuán extrañas sean las costumbres de mi host family o de la ciudad donde viva, no serán mejores ni peores, sólo diferentes" y se lanza al extranjero preparándose para la diferencia. Dicha filosofía funciona muy bien cuando al principio tienes que adaptarte a ingerir la última comida a las seis de la tarde, o cuando te encuentras con que los niños brincan en los sillones sin restricción alguna. Te repites: "sólo es diferente, sólo es diferente”.

Cambiar de vida


Irse de au pair es a veces la manera de escapar de una vida que no te gusta, que no te llena. En estos años difíciles en que no sabes qué estudiar, no encuentras trabajo, te llevas regular con tu familia, tu novio te da problemas, ser au pair es un respiro que te permite o emprender el vuelo, o simplemente descansar para tomar mejor las riendas de tu vida.

Vanessa (Venezolana, au pair en Estados Unidos): “Yo estoy huyendo de una relación amorosa tormentosa… lo admito, lo he sabido siempre. ¡Y sí! quiero un tiempo para mí… sé que estaré ocupada y distraída cuidando niños ajenos y eso me hará olvidar. De paso la situación en Venezuela es aterradora y provoca salir corriendo…

Florentina (Italiana, au pair en Francia): “Leí más de una vez que las au pairs vienen huyendo de algo. No todas, pero la gran mayoría sí. Yo no soportaba a mi familia, me peleaba con todos, iba enojada por la vida, no tenía dinero, no tenía idea que quería estudiar. Realmente necesitaba aire. Lo que dije antes, de las au pairs viajábamos huyendo, es muy cierto. Pero no huimos porque necesitamos el dinero, no. Huimos de estar hartas de pelearnos con la señora madre o señor padre. Huimos de nuestra propia inseguridad, de no saber qué estudiar, de sentirte tan niña bien y de mamá que ya no más.

Naty (Irlandesa, au pair en Portugal): “Personalmente escapo de un mundo de cosas, pero espero, principalmente, poder encontrarme a mí misma. Tengo 18 años, y toda una vida por delante, aunque hoy día sienta que no encajo en ningún lado...

Salir del paro, mejorar tu CV


Encontrar trabajo es cada vez más complicado, hay países donde el panorama es realmente desolador y parece que con veinte años uno deba tener mil diplomas y quince años de experiencia laboral para conseguir un mes de prácticas en una empresa. Cuando te vas de au pair una temporada, no sólo añades un idioma a tu currículum, sino que hoy en día las experiencias en el extranjero se valoran como nunca. Una persona que se ha animado a salir de su país, a vivir una experiencia totalmente diferente puede ser muy interesante para cualquier empresa. Demuestras que sabes adaptarte, integrarte, que lo diferente no te asusta. En un ámbito extremadamente competitivo, cada punto a tu favor puede hacer la diferencia. No lo dudes.

Cristine (Francesa, au pair en España): “Después de terminar la carrera estuve buscando trabajo en lo mío (marketing) durante casi un año, acabé repartiendo folletos en la calle para ganarme algo de dinero. Estaba desesperada, me fui de au pair a España para cambiar de ambiente, para añadir un idioma más a mi CV y volver a Francia pisando más fuerte.

María (Española, au pair en Estado Unidos): “Ser au pair es muy común y no está para nada mal visto, pero creo que siempre se puede manipular un poco la versión de porqué te viniste como au pair a la hora de hacer una entrevista con los de Recursos Humanos: "Bueno, mi sueño siempre ha sido poder estudiar en Berkeley pero como sabes es carísimo y aparte mantenerse en San Francisco que es una de las ciudades más caras de Estados Unidos no es una tarea nada fácil. Así que buscando formas encontré la de ser au pair, barato, compatible y además me subvencionaban parte de los estudios, así que mientras perfeccionaba mi inglés y trabajaba para la familia pude sacarme este certificado de Marketing en una de las mejores universidades del mundo" y quedas como una reina.

Salir de casa de tus padres


Al llegar a cierta edad muchos jóvenes se sienten con ganas de volar por sí mismos, ganas de independencia, de vivir su propia vida con menos reglas y más responsabilidades. Pero la realidad no siempre lo permite… alquilar un piso, ganar dinero para cubrir todos los gastos… Todo esto es otro mundo y a día de hoy es bastante difícil encontrar un trabajo que permita vivir con total independencia. Ser au pair es un paso entre la casa de los padres y la independencia total. Tienes la seguridad de tener una casa acogedora, la comida y muchos gastos cubiertos, al mismo tiempo tienes más libertad y se te considera como una adulta. Ser au pair es un primer paso hacia la independencia, sea económica y psicológica. Ya no eres la hija de sino que eres tú misma, con tus decisiones. Ya nadie te va a decir a qué hora tienes que acostarte, pero sí esperarán de ti que sepas levantarte a tal hora por la mañana porque te esperan los niños. Ser au pair es una excelente manera de salir del nido y aprender a volar por ti misma, sabiendo que cuando termine tu contrato con tu host family podrás volver a casa de tus padres o seguir volando por ti misma. Una cosa está clara: nunca serás la misma.

Sonia (Portuguesa, au pair en Irlanda): “Soy la chiqui de mi casa... aunque tenga 22 años… y siempre me han visto como la niña que no puede hacer esto o lo otro... mi familia está muerta de miedo de que me vaya del país... pero debo ser valiente... sé que cuando vuelva ellos habré cambiado muchas cosas de mi personalidad... seré más madura, independiente y habré conocido algo diferente a mi ciudad...

Mariana (Rumana, au pair en Alemania): “Yo viajo para buscar independencia de mi familia, para que valoren un poco más lo que hago y lo que soy como hija y hermana.

Ganas de madurar


En el siglo 16 Montaigne, escritor francés, escribía que “los viajes forman a la juventudy estudios actuales consideran que los viajes además de abrirles horizontes nuevos a los jóvenes, contribuyen a desarrollarles la confianza en sí mismos y hacia los demás, llevándoles a manifestar mayor tolerancia e interés hacia otras culturas y costumbres de pueblos diferentes. Viajar es madurar. Enfrentarte tú sola a situaciones difíciles o simplemente diferentes te hará madurar, dejarás atrás la infancia, la adolescencia, y entrarás en la edad adulta donde una es responsable de sí misma.

Terry (Norteamericana, au pair en Italia): “Sé que voy a madurar, ganar experiencia en muchas cosas, voy a aprender a ser más independiente, voy a conocer gente y hacer nuevos amigos, voy a viajar y conocer, voy a mejorar mi italiano, voy a aprender a “estar sola”, a manejarme mejor cuando me sienta mal...

Chloe (Francesa, au pair en Grecia): “Maduras. Vienes a conocer otra cultura y a aprender otro idioma pero es mucho más que eso. Aprendes a ser independiente y hacerle frente a todo lo que supone independizarse. A sacarte las habichuelas de la hoguera. Y a poner incluso, una lavadora…

Rolanda (Colombiana, au pair en Estados Unidos): “Así que niñas, si no están dispuestas a crecer, madurar, ser independientes y prácticas, es mejor que se queden acá en Colombia, que tal vez sus papás siempre las van a poder ayudar y solucionar sus problemas.

Para muchas chicas, irse de au pair es dejar atrás la edad a veces dorada, a veces complicada de la adolescencia.

Malena: “Le pedí a mi madre su opinión, pero ella no quiso dármela: me dijo (sabiamente, como siempre), que sabiendo lo que influyen sus opiniones en mí, prefería no decirme nada hasta que hubiera decidido yo por mí misma. Y es que es verdad: voy a un sitio donde se requiere que mi comportamiento sea adulto y donde soy considerada adulta. Debo por tanto serlo desde el principio, y eso contempla el hecho de tener que tomar una decisión por mí misma.

Desafío contigo misma


Irte de au pair es demostrar a los demás que puedes, que aunque tengas un poco de miedo estás dispuesta a lanzarte, a abrirte y aprender todo lo posible. Pero irte de au pair es sobre todo demostrarte a ti misma que puedes hacer frente a situaciones que no habías imaginado antes, sea encontrar tu camino estando perdida a ocho mil kilómetros de tu casa (pero a dos calles de la casa de tu HF), sea manteniendo la calma frente a un HK que quiere comer chocolate a las diez de la noche cuando sus padres se lo tienen prohibido y cuando debería llevar dos horas durmiendo. Tú puedes con todo.

Sylvie (Francesa, au pair en Canadá): “"In distant travels you learn about yourself": Y qué mejor que la fe en la vida y en mí misma... Recuerdo el día en que decidí decir que sí a la familia. A mí me encantaban pero encontraba el problema de la distancia, el miedo, la inseguridad... Yo se lo había comentado a mi madre y esta me había dicho que no me daría su opinión hasta que yo decidiera, pues sabía que esta influiría mucho en mí. Cinco minutos después me mandó un sms diciéndome que se había hecho un té, y que junto al sobre había encontrado uno de esos mensajitos diarios que vienen con el susodicho té... Pues bien, el mensajito de ese día decía lo siguiente: "In distant travels you learn about yourself". Cuando lo leí sonreí y pensé en las señales que nos da la vida para seguir adelante. Quizás os suene a tontería, pero desde ese momento siento que, a pesar de todas las preocupaciones, de mi negatividad, mi ansiedad y mi miedo... voy a disfrutar de un verano mágico y unas relaciones mágicas con esta familia. Y, en fin, que si me equivoco en alguno de estos puntos y me doy cuenta allí sé que habrá valido la pena: siempre he pensado que no debemos arrepentirnos de los errores cometidos, sino de los que nunca se cometieron.

Catherine (Inglesa, au pair en España): “Estoy aprendiendo a sobrevivir yo solita. Lo estoy disfrutando como una enana y estoy aprendiendo muchísimo de todo y de mi misma.

Experiencia única


Irte de au pair es una experiencia única que sólo se vive una vez, es una etapa maravillosa donde el tiempo  se para entre los estudios y la vida laboral. Siendo au pair puedes disfrutar de mucha libertad, viajar, salir, se supone que las pocas horas de trabajo al día te permiten centrarte en cosas que antes no podías hacer por falta de tiempo, y que después quizás no puedas hacer por las mismas razones: deporte, leer esta novela que lleva mil años en  tu estantería, volver a ver toda la serie que tanto te gustó el pasado verano, aprender a pintar, correr todos los días. Ser au pair es un espacio temporal entre las obligaciones del instituto y las obligaciones del mercado laboral donde pronto entrarás. No desperdicies ningún minuto.

Ginebra (Española, au pair en Irlanda): “Lo veo así, un año en el que tengo que probar y hacer todo lo que no he probado ni hecho hasta ahora.

Paola (Italiana, au pair en Estados Unidos): “Hoy he regresado, aunque mi aventura como au pair haya acabado, en el camino aprendí muchísimas cosas, aunque mi experiencia no fue como yo ya la había planeado y tenía en mi mente, fue una experiencia única e irrepetible.

No todo es de color rosa…


Ser au pair es una experiencia magnífica, pero no nos engañemos, hay momentos duros, llorarás, tendrás ganas de volver a tu casa mil veces, odiarás a tus HK y te preguntarás por qué tuviste esta idea de ser au pair. No todo es de color rosa, seamos realistas, pero aún así, sí que vale la pena.

Leoni (Alemana, au pair en Inglaterra): “No es que una se crea importante por ser au pair (ni mucho menos) y quiera prohibir a las otras de serlo, pero ser au pair, como todo en esta vida, requiere de unas capacidades, de un carácter y de unas habilidades que no todas tenemos. Creo que esto se puede entender, yo no podría ser, por poneros un ejemplo, vigilante en un zoo, porque a los quince días estaría soltando a los tucanes al grito de "volaaaar pajariiitoooooos, volaaaaaaaaar hacia la libertaaaaaaad". Cada uno es como es, y no te vayas sin saber realmente de qué va la cosa…

Alexandra (Danesa, au pair en Estados Unidos): “No es un trabajo fácil ni es de color rosa como las agencias o páginas web te lo pintan, es difícil vivir con tus jefes, porque sea como sea al final de cuenta tus Host siempre serán eso, tus jefes como en cualquier otro trabajo y a veces es sumamente tenso y complicado saber separar tu trabajo de tu vida personal/familiar con tus Host y es más que complicado encontrar ese balance, requiere esfuerzo y trabajo de ambas partes. Si no eres una persona paciente ni tolerante definitivamente ser au pair no es el trabajo ideal para ti porque la paciencia y la tolerancia son en mi opinión las dos cualidades más importantes que se necesitan para esto, no estoy diciendo que tengas que soportar todo lo que te hagan, pero sí hay que entender que ya NO estás en tu casa y que tienes que adaptarte a tu nueva vida aunque sea algo temporal. Además esta experiencia se trata de eso, de aprender nuevas costumbres y de experimentar cosas nuevas, así que el mejor consejo que te puedo dar es que seas muy paciente, que tengas la mente abierta y que estés dispuesta a hacer algunos cambios, eso sí siempre siendo fiel a tus convicciones porque esto tampoco se trata de tirar todas tus creencias a la basura y volverte lo que tus Host esperan que seas. Hay que saber dibujar una línea en lo que estás dispuesta a hacer y lo que no.

Si tienes novio


Tener una relación amorosa, estable o no, no debería ser un impedimento a la hora de decidir si quieres ser au pair. Háblalo tranquilamente con tu pareja y si realmente te quiere, aunque te vaya a echar muchísimo de menos, no se opondrá a tu decisión. Porque quien te quiere y te respeta no te corta las alas.

Peggy (Norteamericana, au pair en Francia): “En mi caso por ejemplo, teníamos dos años y medio juntos cuando me vine, nuestra relación siempre había sido muy seria y bonita... la despedida fue muy triste, la recuerdo como una escena de película romántica. Después de unas pocas semanas empecé a sentirme muy triste por la falta que me hacía y más aún cuando él me recordaba que nunca estuvo de acuerdo con la idea de que yo lo dejara por tanto tiempo. Por alguna época llegué a pensar que nuestra relación se hacía algo débil y que podría terminar en cualquier momento, pero las cosas han cambiado y hoy después de ocho meses de estar separados sigo tan enamorada como antes, tal vez un poquito más. No ha sido fácil pero ahí vamos, la gente en general tiende a dudar de las relaciones a distancia y a veces no pueden creer que mi novio de verdad me esté esperando, pero yo confío mucho en él y sé que si lo podemos lograr.

Jeanne (Francesa, au pair en Estados Unidos): “Lo peor de esta decisión fue sin duda pensar en estar tan lejos de mi novio durante un año entero... Sabía que iba a ser una tortura, pero... es que era una oportunidad enorme. Y la verdad es que he tenido la suerte de que él me ha apoyado en todo momento, aunque ha tenido algunas semanas de bajón.

Rosa (Portuguesa, au pair en Inglaterra): “¿Y mi novio? bueno, está más que hablado con él, obviamente, y lo voy a echar de menos porque lo quiero. No debemos dejar de perseguir nuestros sueños por este tipo de cosas, quizás suene un poco egoísta pero es importante pensar en una misma y tomar las decisiones teniendo en cuenta ante todo nuestro futuro, nuestros objetivos... Y si yo hubiera tenido la mala suerte de recibir una mala respuesta por parte de mi novio al comentarle mi decisión sobre marcharme un año de au pair...jajajajajajaja hasta luego. Nadie debe controlar vuestra vida, eso es más que cierto.

Convencer a tus padres


Ahora que estás decidida a irte de au pair, aunque seas mayor de edad, muchas veces el primer paso es convencer a tus padres. Algunos ni saben lo que es una au pair así que lo mejor es explicarles muy bien de que se trata, no serás sirvienta, no serás nanny, no te explotarán, ni te venderá nadie en el mercado de blancas. Lo mejor es preparar bien tus argumentos, que tus padres comprendan que sabes de qué se trata, que sepan que has investigado, que puedes contestar a sus preguntas, quizás esa sea tu primera decisión como adulta y como tal la debes presentar.

Explicando claramente tu proyecto, hablando con tranquilidad y firmeza, lograrás hacer entender a tu familia la importancia de este año de au pair para ti y todo lo que te puede enseñar esta experiencia.

Oksana (Rusa, au pair en España): “Cuando le conté a mi padre de mis planes de irme, le dije "papá creo que tengo que aprovechar esta oportunidad, así que me voy un año a trabajar y estudiar fuera" y me contestó "¿¿¿aprovechar qué??? dedícate a terminar la carrera, búscate un trabajo y ya haz algo con tu vida!!" Obviamente le expliqué que tenía que aprovechar ahora que estoy joven puedo vivir este tipo de experiencias, crecer como persona, y claro que ¡estoy haciendo algo con mi vida!... Al final lo convencí y tanto él como mi madre me han apoyado en todo el proceso.

A veces nos esperamos reacciones negativas, cuando en realidad, con una buena explicación, lo que recibimos es un “sí”.

Amanda (Española, au pair en Estados Unidos): Primer paso, contarle a mi padre todo (mi madre ya lo sabía. A ella se lo cuento todo al momento aunque sea la mayor locura del mundo. Si a mi padre le digo: ieeee que me voy a EE.UU. porque he leído un blog y tal, me mira con cara de ¿qué he hecho mal con esta niña?). Así que con toda la información en la mano, se lo cuento a mi padre: “es un programa de un año, vives con una familia americana, cuidas a los niños de la familia, yo pago esto, ellos pagan esto otro, vuelos, estancia, estudios…". Termino mi explicación, disertación en la que no había casi ni respirado para que no dijera que no antes de que yo acabara y levanto la mirada para ver su cara ¿¿¿¿y???? ¡¡¡síííííí!!! Le parece buena opción. “Si es lo que quieres, adelante.”

Aunque la primera reacción de tus padres no sea precisamente un salto de alegría, quizás tras pensarlo puedan entender tu proyecto e incluso animarte.

Elena (Española, au pair en Estados Unidos): “Mi madre flipó y mi padre dijo que de ningún modo. Mi chico también flipó, pero desde el principio he sabido ver que era una oportunidad, que de no cogerla, me arrepentiría siempre. A la hora mi madre estaba más calmada y mi padre pensaba en nuevas rutas de viaje por el continente americano, y sí mi padre es un ser peculiar y a la vez maravilloso. Y al día siguiente mis hermanos y todo aquel que lo supiera me decía que de no irme me mandaban ellos de un guantazo.

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